Beata Ana Catalina Emmerich
La beata Ana Catalina Emmerick (Coesfeld 1774 - Dülmen 1824) fue una monja canonesa agustina, mística y escritora alemana. Nació en Flamske, una comunidad agraria, actualmente en la diócesis de Münster, en Westfalia, y murió en Dülmen a los 49 años. Fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 3 de octubre de 2004. Emmerick es el apellido consignado en Alemania, procede de una localidad alemana donde vivió su familia.
Desde pequeña decía tener visiones en las que se le aparecía principalmente Jesucristo cediéndole su cruz. Ingresó en iun convento de agustinas. Cuando tenía 24 años le empezaron a aparecer heridas sangrantes, estigmas que se hacían visibles periódicamente en Navidad y Año Nuevo; la primera de ellas, el 29 de diciembre en 1812. Durante sus últimos añosl de vida se alimentó solamente con la Eucaristía.
Sus visiones fueron descritas por Clemens Brentano, poeta y novelista del Romanticismo alemán.
Infancia
Era la quinta de nueve hermanos. Sus progenitores, Bernardo Emmerich y Ana Hillers, fueron muy pobres y de sencilla piedad cristiana. Fue bautizada en la iglesia de Santiago en Kösfeld. Luego fue costurera durante varios años. Fue enviada a estudiar música a la casa de Stöntgen, organista pobre, a quien le dio todo lo que había ahorrado para entrar en un convento y esperó con ellos varios años como sirvienta.
Vida religiosa
En 1802, a los 28 años de edad, entró en el convento agustino de Agnetemberg, Dülmen. Sus hermanas de claustro creían que había recibido facultades sobrenaturales debido a sus continuos éxtasis. Cuando Jerónimo Bonaparte, rey de Westfalia, cerró el convento en 1812, ella fue la última en abandonarlo; se le otorgó refugio en casa de una viuda, hermana del sacerdote dominico Joseph Aloys Limberg, su confesor. Allí llegaban enfermos y pobres en busca de ayuda, y según sus comtemporáneos, ella sabía cuáles eran sus enfermedades y daba alivio a los necesitados.
Estigmas
En 1813, estando ella enferma en cama, aparecieron los estigmas en su cuerpo. Una comisión episcopal fue la encargada de investigar su vida y examinar sus signos milagrosos. El vicario general Orvergerg y tres médicos, uno de ellos protestante, se encargaron de la investigación. El procedimiento duró más de tres meses. Al parecer ellos se convencieron de su santidad y la autenticidad de sus estigmas.
Visiones
Ana Catalina relataba así las visiones de su infancia:
"Cuando, hacia la edad de cinco o seis años, yo meditaba sobre el primer artículo del Credo de los Apóstoles, 'Creo en Dios Padre, Dios Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra', todo tipo de imágenes que se remitían a la creación del cielo y de la tierra se presentaban a mi alma. Vi la caída de los ángeles, la Creación de la Tierra y del Paraíso, Adán y Eva, y la Caída del Hombre. Creía simplemente que todos veían esto, como otras cosas que nos rodean. Yo hablaba de esto a mis padres, a mis hermanos y hermanas, a mis compañeros de juego, contaba todo esto ingenuamente, hasta el momento en que me di cuenta de que se burlaban de mí, preguntándome si tenía un libro en el cual todo estuviera escrito. Así comencé poco a poco a callar estas cosas, pensando, sin mucha reflexión, que era inoportuno hablar de tales temas; no obstante, no me hice ninguna inquietud particular en cuanto a eso".
Fuente:
