Historia de África
Exploración y colonización de África
A diferencia de América, que fue descubierta, África ya se conocía. Lo que faltaba era explorarla y colonizarla por potencias europeas a partir del siglo XV. Que llevó al establecimiento de rutas comerciales, colonias y, eventualmente, al reparto del continente.
Primeros contactos europeos:
Siglo XV
Los portugueses fueron pioneros en la exploración de la costa africana, buscando rutas marítimas hacia las Indias y estableciendo puntos de comercio.
El principe Enrique de Portugal fue un impulsor clave de estas exploraciones, financiando expediciones que llevaron a la exploración de la costa atlántica africana.
Los navegantes portugueses superaron el Cabo Borjador (1434), el Cabo Blanco (1441) y alcanzaron la desembocadura del río Gambia (1446).
El 12 de marzo de 1488, Bartólome Dias dobló el cabo de Buena Esperanza, abriendo la ruta márítima hacia el oceáno Índico. La Carrera de la India, con escalas en África Oriental, y rutas prolongadas hacias las islas de las especias y el Extremo Oriente.
Expansión europea
A partir del siglo XVI
Se establecieron factorías comerciales en las cosas africanas, marcando el inicio de la colonización.
Siglo XIX
La exploración y colonización se intensificaron, con la Conferencia de Berlín (1884-1885) estableciendo las bases para el reparto de África entre las potencias europeas. El primero fue Portugal, que se extendió por Santo Tomé y Príncipe, Fernando Poo -luego cedida a España-, Angola, Mozambique o Zanzíbar; al que le siguió los Países Bajos -Colonia del CAbo, hoy en Sudáfrica-, Francia e Inglaterra. Estas factorías serán la base de la posterior expansión por el interior del continente.
Exploradores como Livingstone (primer explorador del interior de África), Stanley y Savorgnan de Brazza contribuyeron a dar a conocer el interior del contienente, especialmente la región del río Congo.
Entre 1881 y 1912, todos los territorios de la costa mediterránea de África fueron ocupados por un país europeo. La última anexión fue la de las provincias otomanas de Cirenaica y Tripolitana (Libia), concretada por Italia en 1912 con la anuencia de FRancia, que así se aseguró el control de Marruecos.
Etiopia es el único caso entre los países africanos que nunca ha sido colonizado, mantiendo su independencia durante el reparto de África, excepto por un periodo de cinco años (1936-1941), cuando estuvo bajo ocupación italiana. Además, Etiopía, como sucesora del Imperio etíope, tmabién puede considerarse el país africano más antiguo, aunque sus fronteras y su sistema político han cambiado con el tiempo.
La huella colonial de España en Guinea Ecuatorial.
El interés de las potencias europeas por el norte de África tenía una importancia geopolítica y a la vez de competencia económica y comercial, lo que llevó a los franceses a la conquista y colonización de Argelia, mientras los ingleses se establecían en Egipto.
Se trata de obtener materias primas de las regiones "no desarrolladas" y exportar los productos elaborados a estas mismas regiones, con un balor añadido muy superior en regiones con pocos ingresos para comprarlos. Se buscaron principalmente productos agrarios y mineros.
Las potencias de África que lideran el cotarro son: Sudáfrica, Nigeria (el país más rico según su PIB, por su vasta producción de petróleo y gas) y Egipto.
Los primeros africanos llegaron a Guanajuato, San Luis Potosí, Zacatecas, Puebla, Hidalgo, Monterrey, Sinaloa, Chiapas, Tabasco, Yucatán y prácticamente todos los hoy estaqdos de México recibieron africanos y africanas durante el periodo virreinal, especialmente entre los años 1580 y 1650, cuando los reinos de España y Portugal se unieron y el comercio
Entre 1505 y 1510 toda la costa norteafricana, desde Melilla hasta Trípoli, se convierte en española. La expansión en el norte de África tenía un interés defensivo y de consolidación en el Mediterráneo, ya que sus ciudades eran pobres y no se sacaba un especial provecho de su ocupación y vasallaje.
Antes de la colonización, el continente tenía una economía diversa y próspera, basada principalmente en el comercio regional y transcontinental. En este punto de la historia africana, el comercio de oro, marfil, especias, esclavos y textiles conectaba regiones africanas con el mundo árabe, Europa y Asia.
En general, la exploración europea de África en los siglos XVII y XVIII fue muy limitada. En su lugar, se centraron en la trata de esclavos, que sólo requería bases costeras y artículos para comerciar.
Imperio Etíope
Fuente:
